miércoles, 2 de abril de 2008

El Petróleo es de los Mexicanos

El Petróleo es de los Mexicanos
(Razones para No privatizar PEMEX)

El pasado 18 de marzo se cumplieron 70 años de que el Presidente de México (querido por miles de mexicanos) el general Lázaro Cárdenas expropió la Industria Petrolera pasando a manos de México, como un acto patriótico.












El 21 de marzo hace 202 años nació en San Pablo Guelatao, Oaxaca, el que es considerado uno de los mejores presidentes que ha tenido México: Benito Juárez, indígena Zapoteco que combatió a los conservadores (el clero) y restauró la República, después de derrotar a los invasores franceses. A estos dos les debemos mucho por nuestro país. Por esa razón como antes, ahora defendemos la República y el Petróleo y no permitimos la privatización de PEMEX, que tiene dueño y es de todos los mexicanos. El Petróleo es Nuestro y lo seguirá siendo.

Un amigo de Ixcateopan, Gro. Me platicaba como la gente de ese pueblo en 1938 juntó sus gallinas, pollos, puerquitos y unas cuantas reces para dárselas a su “Tata” el presidente Lázaro Cárdenas para poder pagarle a los extranjeros que tenían negocios con el petróleo mexicano. Por eso y por más no permitiremos regalarle el petróleo a los extranjeros y empresarios mexicanos especuladores, Por Juárez, Por Lázaro Cárdenas, por el sudor de pueblo mexicano, el Petróleo se queda en nuestras manos, aunque derramemos sangre, el Petróleo es para el futuro de nuestros hijos, para la Soberanía de México. Es vergonzoso ver en la televisión mexicana spots para hacernos creer que es necesaria la “Asociación”- privatización de petróleo.
Andrés Manuel López Obrador hace un llamado de emergencia para concentrarse en el zócalo del DF este martes 25 de marzo 5 pm y rechazar la Privatización de PEMEX, ya que se prevé que los diputados del PAN ese día presenten en la Cámara de Diputados una iniciativa para privatizar el petróleo.

A continuación exponemos las razones del Gobierno Legítimo para No privatizar PEMEX:

1.- El petróleo tiene una importancia estratégica.
Es decisivo para el desarrollo del país porque sus productos derivados (gas, gasolina, diesel y otros) mueven las economías.
Siendo un recurso no renovable y limitadas las reservas mundiales, hoy la tendencia internacional es que la propiedad del petróleo esté en manos del Estado (9 de cada 10 barriles de reservas probadas en el mundo pertenecen a empresas estatales) para darle mayor valor agregado y generar más empleos.
La apropiación de las reservas de hidrocarburos genera conflictos internos y guerras entre naciones. La apertura del petróleo al capital privado significa exponer a México a estos conflictos y comprometer la soberanía y el futuro de nuestra economía.
Por eso el Constituyente de 1917 aseguró el porvenir de la Patria al establecer que los hidrocarburos son propiedad inalienable de la Nación. Por esas razones el Presidente Lázaro Cárdenas nacionalizó la industria petrolera en 1938.
México no puede renunciar a su soberanía sobre el uso, exploración y explotación de los yacimientos de petróleo. Sería hipotecar el patrimonio de las siguientes generaciones.

2.- Las actividades de PEMEX forman una cadena industrial que se fragmentaría al abrirse a privados.
La relación entre exploración, producción, refinación, gas, petroquímica y transporte, dan a PEMEX ventajas y ahorros considerables, que se perderían si se entrega alguna parte del proceso a particulares.

3.- La industria petrolera debe mantenerse integrada, como lo marca la Constitución, desde la exploración de reservas hasta la petroquímica.
El sector petrolero debe permanecer unido bajo el dominio exclusivo del Estado para poder ejecutar planes de inversión a muy largo plazo y garantizar el abasto de productos indispensables para la economía nacional. Las empresas privadas buscan márgenes de utilidad a corto plazo, por eso países como Estados Unidos, no tienen la capacidad para refinar la gasolina que necesitan. México no puede renunciar a invertir con visión de futuro y aprovechar la ventaja que le da esta industria en la economía global.

4.- La apertura parcial de Pemex no es realista.
La participación de empresas privadas en cualquier parte de la industria petrolera es un primer paso hacia la apropiación privada de los yacimientos y de todo el sector. Es mentira que el Estado mantendrá la propiedad de los yacimientos de gas o petróleo, si las empresas privadas participan en la exploración, explotación, refinación o petroquímica. Al ser actividades ligadas entre sí, los privados presionarían hacia la apertura total, incluyendo los yacimientos, por la ventaja que esto les daría frente a sus competidores. Esta integración también es atractiva para Pemex como empresa del Estado.
Las empresas que ofrecen la tecnología para exploración en aguas profundas, a cambio piden participar en el usufructo de los yacimientos que se descubran y de las enormes ganancias derivadas de su explotación. Cualquier modificación a leyes secundarias que permitan estas “alianzas estratégicas” será inconstitucional y significará enajenar el patrimonio de los mexicanos y la ruptura del pacto constitucional de la Nación.

5.- El gobierno tiene malos antecedentes como privatizador.
Con las privatizaciones de empresas públicas, el gobierno ha hecho jugosos negocios que sólo benefician a funcionarios y empresarios. Entregó empresas ineficientes que, como monopolios privados, resultaron muy provechosos para sus dueños pero muy caros para consumidores o usuarios. En otros casos, las empresas privatizadas quebraron y se gastó más en su rescate que lo que se obtuvo por venderlas. Con estos antecedentes la apertura privada del sector más rentable de nuestro país, significará más abusos, desigualdad y concentración de la riqueza en unas cuantas manos.

6.- La apertura, aún parcial, haría perder la posibilidad de integrar a PEMEX con el sector de generación de electricidad.
Esta integración es factible y deseable porque PEMEX fabrica los combustibles que consume el sector eléctrico. Permitiría ahorros en las compras de gas, en las importaciones y se aprovecharía mejor la capacidad de producción de Pemex. Frente a la incertidumbre mundial sobre la disponibilidad de energéticos, la integración y sinergias entre electricidad, gas y petróleo son indispensables para el crecimiento económico nacional.

7.- La estrecha relación de la energía con la industria nacional, la ciencia y la tecnología, se perdería con la apertura de Pemex
El sector petrolero debe aprovecharse para impulsar proyectos de investigación y desarrollo en campos como la geofísica, la energía, la ingeniería de diseño y de procesos, el desarrollo de materiales, la investigación de fuentes alternativas de energía. La política equivocada de los gobiernos recientes ha causado el rezago nacional en el desarrollo de tecnologías. Lo lógico es que la industria mexicana sea el centro de la relación entre el sector productivo y la comunidad científica. En cambio, la apertura a particulares llevaría la investigación a sus propios laboratorios, muchos en el extranjero. Además habrá que pagar por el uso de marcas y patentes privadas.

8.- El sector petrolero es el principal contribuyente al erario nacional.
La contribución fiscal de PEMEX es vital para las finanzas públicas. En 2007 los recursos petroleros destinados al presupuesto federal alcanzaron los 863 mil millones de pesos, 37 por ciento de los ingresos públicos. Cualquier apertura a la inversión privada debilitaría la contribución de PEMEX al presupuesto nacional. Ninguna empresa privada pagaría los impuestos que hoy entrega PEMEX (63 por ciento de sus ventas, según la información contable de septiembre de 2007).

PEMEX tiene que aumentar sustancialmente su inversión para nuevas exploraciones y desarrollos. La solución óptima no es vender partes de la industria o pedir al sector privado que aporte capital en ellas, sino hacer un verdadero ajuste en los ingresos públicos no petroleros con una auténtica reforma fiscal, reducir el gasto corriente del gobierno y dar a PEMEX autonomía de gestión como empresa estatal para que desarrolle y financie los proyectos prioritarios y con visión de largo plazo.

El tema económico de fondo es el uso de la renta petrolera. Desde 1983 los gobiernos han hecho un mal uso de las ganancias por ventas de petróleo. En lugar de convertirlas en riqueza permanente, han aumentado sus gastos burocráticos y las obligaciones fiscales de PEMEX. La política actual y la propuesta de apertura no responden al desarrollo económico del país, sólo están encaminadas a resolver el problema fiscal del gobierno. En vez de adoptar una política energética soberana, el gobierno de la derecha intenta obtener los recursos que le hacen falta mediante la venta de la industria petrolera bajo cualquier modalidad. Esto atenta contra el patrimonio de todos los mexicanos.

9.- La contribución de Pemex al desarrollo nacional puede mejorarse con una nueva política que le permita mayor eficiencia y mejores prácticas, sin reformas encaminadas a la privatización.

Esta mejora redundaría en un inmenso beneficio para todos los mexicanos, dada la alta participación que tiene Pemex en la economía y su gran incidencia en múltiples procesos de la industria y los servicios. Una mayor eficiencia, menos dispendio, combate a la corrupción, prácticas laborales más modernas y transparentes, honestidad en su administración y cuidado del medio ambiente, son todas susceptibles de lograrse en beneficio del país. Con la participación de empresas privadas en el sector, las mejoras darían frutos sólo a sus accionistas.

10.- Mantener al sector petrolero como industria integrada refrendaría la unidad y el orgullo nacional
Tanto se ha dicho sobre la supuesta ineficiencia de Pemex y de que el capital privado es el único capaz de sacar adelante a la industria, que proteger esta riqueza y potenciar su desarrollo, nos uniría más como Nación. Probaría que los mexicanos somos capaces de superar las adversidades. Si cedemos su manejo a intereses privados por una supuesta incapacidad técnica y administrativa, se enajenará el patrimonio de nuestros hijos, se entregará la soberanía nacional y se causará una mayor desmoralización de la sociedad.
El reto es rescatar al sector energético y convertirlo en la palanca del desarrollo nacional, no venderlo al mejor postor.

Invitamos a los mexicanos a formar los Comités de Defensa del Petróleo en cada colonia de su ciudad, registrándose en un acta constitutiva con un mínimo de 10 personas por Comité.

Telaraña: Proyecto Cornucopia proyectó en Taxco, durante semana Santa, las Películas “La Última Tentación de Cristo” el jueves 20 de marzo; “Jesús de Montreal” el 21 de marzo; y “Jesucristo Superestrella” el 22 de marzo. Todas afuera del Mueso Spratling, por ello agradecemos el trabajo de su directora la Arq. Wendy Morales, así como la colaboración de Alejandra Arango y Roberto Díaz. También reconocemos la ayuda que nos brindó Nestor Salinas, José Luis Jaimes y Miguel Rodríguez. La idea surge porque quisimos fomentar el debate acerca de Jesús el Cristo, obtuvimos buena respuesta por parte del público. Como lo expuso Rafael Moreno: La religión debe promover la Paz.

Película: Jesucristo SuperEstrella, Estados Unidos 1973
Canción: "I dont know how to love him"
Canta: Yvonne Elliman