sábado, 26 de septiembre de 2009

El golpe a la civilización (Zelaya y Honduras)

El golpe a la civilización
(Zelaya y Honduras)



Dedicado a Rosalinda Bueso y Rebeca Santos.

Sergio Lugo/ Red Social

El 28 de junio del 2009 no lo podía creer, un golpe de estado militar en pleno siglo XXI en Centro- América. El ejército sacaba de su casa al presidente constitucional de Honduras: Manuel Zelaya Rosales y asumía como presidente de facto Roberto Micheletti (“gorileti” como lo apodaría Chávez), las calles del país eran invadidas por militares (como sucede en México).

Hasta ese momento conocía muy poco del depuesto presidente, sin embargo la comunidad internacional condenó el golpe de estado, hasta el gobierno de Estados Unidos (con sus limitantes) se manifestó por la restitución de la democracia, lo mismo hicieron la Organización de Estados Americanos y la Organización de las Naciones Unidas. En esos momentos estaba asombrado pues creía que los golpes militares de derecha en América se habían terminado, luego de la experiencia sangrienta de Pinochet en Chile por citar un ejemplo.

Cuando vino Manuel Zelaya a México invitado por Felipe Calderón, -que vale decir el supuesto “mandatario” mexicano condenó el golpe en Honduras para legitimarse a nivel internacional pues millones lo consideramos espurio y segundo para tratar de condenar un posible golpe de estado o insurrección en México-. Escuché en vivo a Manuel Zelaya en el Teatro de la Ciudad del DF el 5 de agosto, evento organizado por el Comité mexicano de solidaridad con Cuba (en ese momento con Honduras) ahí me pareció un hombre honesto en su forma de hablar y por el contenido de su mensaje, en su expresión no había odio sino elocuencia. Explicó los motivos del golpe: impedir el “apoderamiento del ciudadano” esto es darle el poder al pueblo a través de una consulta ciudadana, no era lo que los golpistas argumentan: que Zelaya quería reelegirse como Hugo Chávez. El presidente legítimo de Honduras lo que busca es el socialismo acompañado con la visión cristiana de ayuda al prójimo, esto lo explicó en esa mañana ante miles de mexicanos. Me pareció un proyecto realista lo que proponía Zelaya a pesar de que no soy creyente católico ni cristiano, pero si de Izquierda Comunista. En momentos él llegó a conmoverme hasta las lágrimas cuando habló de Emiliano Zapata y de la historia de México, me pareció ver al presidente Benito Juárez con su presidencia errante soportando el acoso de los conservadores. Manuel Zelaya se veía un hombre fuerte, resistente porque su pueblo que lo eligió lo quiere devuelta en Honduras.

Más tarde Manuel Zelaya se trasladó al Senado de la República, invitado por la Senadora Yeidckol Polevnsky, donde se dirigió a la permanente (Senadores y Diputados Federales) ahí el presidente de la mesa directiva el Senador Gustavo Madero del PAN lo recibió. Ante la tribuna Manuel Zelaya me volvió a convencer sobre su lucha a favor del pueblo, como cuando dirigiéndose al panista Gustavo Madero le recordó que su tío nieto Francisco I. Madero también fue víctima de un golpe de estado. Zelaya habló como un jefe de estado, tal y como lo es, su discurso lo dijo de una forma clara la cual era evidente que entendía lo que decía, no era un político improvisado.






Al poco tiempo tuve el privilegio de conocer a Rosalinda Bueso, embajadora legítima de México en Honduras y a Rebeca Santos, ministra de Finanzas del gabinete de Manuel Zelaya. Rosalinda Bueso me agradó por su trato sencillo y su carisma, siempre nos hacía sonreír, pero sobre todo admiro su temple en estos momentos difíciles, a pesar de que por unos momentos los golpistas la desconocieron, se mantuvo firme y regreso a su puesto (con ayuda de Marcelo Ebrard) para representar a su pueblo hondureño ávido de democracia, ahí su papel primordial en México. Rosalinda Bueso escribe poesía y cuando termine su periodo como diplomática quiere quedarse a vivir en México.

Admiro a Rebeca Santos porque cuando en una ocasión se presentó en la Facultad de Economía de la UNAM dijo que ella no renunciaría a su cargo por “ética”. Eso es tener convicciones y ser una mujer digna de su pueblo, además explicó detalladamente cómo el gobierno de Zelaya hizo crecer económicamente a Honduras, aplicando programas sociales. Me gustaría tener a alguien como Rebeca Santos en nuestra Secretaría de Hacienda y Crédito Público la cual pretende aplicar I.V.A. a alimentos y medicinas.

Cuando platiqué con Silvia Ayala, diputada de Honduras que visitó el DF para asistir al Foro de Sao Paulo (organizaciones de Izquierda) organizado por el PT y el PRD, sentí una impotencia para ayudar a ella y a su pueblo hondureño que está siendo reprimido por órdenes de Roberto Micheletti, miré un coraje en los ojos de la diputado por las vejaciones que le hacen a sus hermanos.

Entonces entendí que la única manera de ayudarlos a Zelaya, Bueso, Santos y Ayala es informándome sobre el golpe y después difundirlo entre mi pueblo mexicano y el mundo. Mis amigas hondureñas, créanme si pudiera tomaría un fusil para matar militares golpistas en Honduras, pero aún no es mi tiempo. Sin embargo vamos a invitar a Bueso y Santos a que vengan a Taxco a explicarnos las razones del golpe de estado en Honduras y por qué Manuel Zelaya es el presidente constitucional. Recomendamos ver el sitio de la embajada de Honduras en México http://www.hondurasmexico.blogspot.com/ y el sito de Red Social http://www.redsocialclub.blogspot.com/
Fotos:
1.-Zelaya en el Congrego, por el Senado.
2.-Bueso y Santos en la Facultad de Economía, por Sergio Lugo.
3.- Silvia Ayala y Martin Pineda (derecha) del Partido Unificación Democratica de Honduras, por Sergio Lugo.