lunes, 14 de septiembre de 2009

La Iglesia católica enemiga de Miguel Hidalgo

La iglesia católica enemiga de Miguel Hidalgo
(Siempre protegió sus privilegios materiales)

Sergio Lugo/ Red Social

Hace unas semanas la Iglesia Católica Mexicana declaró que Miguel Hidalgo y José María Morelos no murieron ex comulgados pues se habían confesado. Tratando así de limpiar su mala imagen que se opuso a la Libertad de la Nueva España (México) queriendo así que sea incluida en los festejos del bicentenario de la Independencia de México. Pero la Iglesia Católica no tiene algo que celebrar, al contrario esa institución es de las culpables de la muerte de Hidalgo y Morelos, pues en la lucha de liberación, la Iglesia Católica en unos momentos estuvo a favor y otros en contra de la Independencia de nuestra tierra, todo para mantener sus privilegios materiales. Por esa razón entregó a Hidalgo a las autoridades españolas para que lo mataran, no sin antes torturarlo.

Cabe mencionar que desde 1808 varias autoridades criollas en México se reunían para algunos buscar la Independencia de Nueva España (hoy México), es preciso decir que Miguel Hidalgo buscaba la Autonomía de Nueva España respecto al reino de España, esto es que sí reconocía al Rey de España pero la Nueva España se regiría con sus propias autoridades. Esto es algo parecido con la actualidad por ejemplo un municipio de México tienes sus propias leyes pero éste depende de un estado y éste a su vez depende de la constitución política de México (esto lo digo solo para tratar de explicar lo que sucedía en aquél momento, la autonomía es algo complejo). En cambio José María Morelos sí buscaba la Independencia de Nueva España, esto es la liberación total, económica, política y religiosa de España. Debemos romper el mito del “Grito” porque Miguel Hidalgo jamás gritó: ¡Viva México! Porque la palabra México no existía, en ese momento nuestro territorio se llamaba “Nueva España” y no se dice grito de “Independencia” porque Hidalgo quería la Autonomía. A pesar de todo eso, reconocemos a estos curas como nuestros héroes que buscaron un mejor futuro para nuestra tierra sin importarles perder la vida. Esos eran curas revolucionarios, no como ahora los pederastas de la Iglesia Católica , la cual está tan ocupada en tapar las obscenidades del Padre Macial Maciel fundador de los legionarios de Cristo, quien tuvo muchos hijos. O vemos a Norberto Rivera bendiciendo a Carlos Salinas de Gortari, uno de los mayores ladrones y asesinos que ha tenido México como presidente. Como antes, ahora la Iglesia Católica Mexicana (salvo excepciones como Sergio Méndez Arceo) está con la clase pudiente y poderosa, por eso se opone a darles la riqueza a los pobres, siempre se ha opuesto a los cambios democráticos de México, ¿Qué ha hecho sobre las torturas del ejército con el pueblo? Ella será una de las enemigas de la nueva Revolución en México. ¿Para qué sirve la Iglesia Católica ? Nos vemos en el 2010. www.redsocialclub.blogspot.com

Decreto de Excomunión Contra el Cura Miguel Hidalgo
Decreto lanzado por el obispo Manuel Abad y Queipo. Obispo de Michoacán de 1810 a 1815.

“Por autoridad del Dios Omnipresente, El Padre, El Hijo y El Espíritu Santo y de los santos cánones y de las virtudes celestiales, ángeles, arcángeles, tronos, dominaciones, papas, querubines y serafines: de todos los santos inocentes, quienes a la vista del santo cordero se encuentran dignos de cantar la nueva canción y de los santos mártires y santos confesores y de las santas vírgenes y de los santos, juntamente con todos los santos y electos de Dios:

Sea condenado Miguel Hidalgo y Costilla, ex cura del pueblo de Dolores.

Lo excomulgamos y anatomizamos y de los umbrales de la iglesia del todo poderoso Dios, lo secuestramos para que pueda ser atormentado eternamente por indecibles sufrimientos, justamente con Dathán y Habirán y todos aquellos que le dicen al señor Dios: ¡Vete de nosotros, porque no queremos ninguno de tus caminos! Y así como el fuego es extinguido por el agua, que se aparte de él la luz por siempre jamás. Que el Hijo, quien sufrió por nosotros, lo maldiga. Que el Espíritu Santo, que nos fue dado a nosotros en el bautismo, lo maldiga. Que la Santa Cruz a la cual Cristo, por nuestra salvación, ascendió victorioso, sobre sus enemigos, lo maldiga. Que la santa y eterna madre de Dios, lo maldiga. Que San Miguel, el abogado de los santos, lo maldiga. Que todos los ángeles, los principados y arcángeles, los principados y las potestades y todos los ejércitos celestiales, lo maldigan. Que sea San Juan el precursor, San Pablo y San Juan Evangelista y San Andrés y todos los demás apóstoles de Cristo juntos, lo maldigan.

Y que el resto de sus discípulos y los cuatro evangelistas, quienes por su predicación convirtieron al mundo universal y la santa y admirable compañía de mártires y confesores, quienes por su santa obra se encuentran aceptables al Dios omnipresente, lo maldigan. Que el Cristo de la santa Virgen lo condene. Que todos los santos, desde el principio del mundo y todas las edades, que se encuentran ser amados de Dios, lo condenen. Y que el cielo y la tierra y todo lo que hay en ellos, lo condenen.

Sea condenado Miguel Hidalgo y Costillo, en donde quiera que esté, en la casa o en el campo, en el camino o en las veredas, en los bosques o en el agua y aún en la iglesia. Que sea maldito en la vida o en la muerte, en el comer o en el beber; en el ayuno o en la sed, en el dormir, en la vigilia y andando, estando de pie o sentado; estando acostado o andando, mingiendo o cantando y en toda sangría. Que sea maldito en su pelo, que sea maldito en su cerebro, que sea maldito en la corona de su cabeza y en sus sienes; en su frente y en sus oídos, en sus cejas y en sus mejillas, en sus quijadas y en sus narices, en sus dientes anteriores y en sus molares, en sus labios y en su garganta, en sus hombros y en sus muñecas, en sus brazos, en sus manos y en sus dedos. Que sea condenado en su boca, en su pecho y en su corazón y en todas las vísceras de su cuerpo. Que sea condenado en sus venas y en sus músculos, en sus caderas, y en sus rodillas, en sus piernas, pies y en las uñas de sus pies. Que sea maldito en todas las junturas y articulaciones de su cuerpo, desde arriba de su cabeza hasta la planta de sus pie; que no haya nada bueno en él. Que el hijo del Dios viviente, con toda la gloria de su majestad, lo maldiga. Y que el cielo, con todos los poderes que en él se mueven, se levante contra él.

Que lo maldigan y condenen. ¡Amén! Así sea. ¡Amén!

El proceso degradatorio se llevó a cabo el 29 de julio de 1811 en una de las salas del Hospital de Chihuahua y consistió en rasparle la piel de la cabeza, que había sido consagrada, como cristiano y sacerdote, con el santo crisma.

También le arrancaron la yema de los pulgares e índices de las manos que habían sido consagradas el día de la ordenación.

Después lo entregaron al gobierno español para que lo fusilaran, sin ninguna de las prerrogativas y beneficios eclesiásticos, en que antes se amparaba cualquier reo.

El obispo Manuel Abad y Quiepo, fue nombrado obispo por la regencia y nunca fue presentado por el Papa; además por ser hijo natural no podía ser sacerdote ni obispo, según las leyes eclesiásticas de aquella época. Sin embargo, bien aceptaron la excomunión dictada por él. Manuel Abad y Queipo era obispo de Michoacán y permaneció en su cargo hasta 1815, en que salió para España.

A diferencia de los fanáticos católicos, lo que digo está fundamentado en investigaciones, por lo tanto cito, trabajos para que puedan ser consultados:

*Zoraida Vázquez Josefina, Coordinadora. “Interpretaciones de la Independencia de México”. Editorial Nueva Imagen, México, 1999. Leer el estudio de Jaime E. Rodríguez O. “De súbditos de la corona a ciudadanos republicanos”.

*Gran Historia de México Ilustrada Tomo III, “El nacimiento de México 1750- 1856” . Editorial Planeta. 2001. Leer el estudio de Dorothy Tanck de Estrada: “Ilustración, Educación e Identidad nacionalista en el siglo XVlll”.

*Pensamiento Político de México, Tomo l. “La época de la Revolución de Independencia (1808 – 1824). Editorial Nuestro Tiempo. México. 1986.

* La Jornada. Artículo “La excomunión de Hidalgo como simulación histórica”. Bernardo Barranco V. México. 2 de septiembre del 2009.

1 comentario:

Zacarías dijo...

Esta semana he escrito una serie de artículos relacionados con la Independencia de México que me gustaría compartir contigo. Hoy hice una actividad didáctica basada en una canción sobre Miguel Hidalgo y Costilla, Padre de la Independencia. Si tienes un momento, pasa por mi blog y dime qué te parece. ¡Gracias! :)