martes, 19 de enero de 2010

El simbolismo del Guerrero (Paseo del Pendón)

Carlos Santana "Toussaint Loverture" 1973
El simbolismo del Guerrero
(Paseo del Pendón)

Sergio Lugo/Red Social/Taxco

Nuevamente el 20 de diciembre, las calles de Chilpancingo, Guerrero, México, se pintaron de colores, con aroma a mezcal, con el calor de un pueblo lleno de alegría y júbilo. Fue el Paseo del Pendón, la marcha de la mayoría de las danzas indígenas y mestizas de Guerrero y parte de los estados vecinos. La agencia Notimex reportó la asistencia de unas 20 mil personas.

Con este espectáculo dio inicio la celebración de la navidad y año nuevo en Chilpancingo, luego del paseo de las danzas, el evento cultural culminó con el famoso “Porrazo” o “pelea” del tigre en la plaza de toros “Belisario Domínguez”.


Cómo me fascinó ver a mis hermanos indígenas caminando por los 5 barrios, bailando, gritando en las calles serpentinas, entre ellos, los chinelos, los mexicas, los diablos de Costa Chica y Teloloapan, los Tlacololeros correteando a los “tigres” de esa ciudad, a los de Chilapa y Zitlala. No faltaron los charros que hacían bailar a sus caballos que dejaban montar a los niños para tomarse la foto.

También hubo carros que lucían a sus hermosas jovencitas –reinas- de diferentes pueblos y barrios de la capital, iban adornados con papel de china, maíz, cañas y flores. Me emocionó ver uno donde transportaba a señoras de la tercera edad, que estaban vestidas como –reinas-, repartiendo besos y dulces junto con sus caballeros, con sombreros de palma, camisa blanca y su paliacate rojo en el cuello.

El simbolismo: El Ocelotl, es el animal más representativo de Guerrero. Su nombre se ha “degenerado”, debido posiblemente a la ignorancia de los españoles conquistadores. Es un felino parecido al jaguar pero más pequeño, es conocido en algunos pueblos, como “Ocelotl” en español Ocelote, en otros como “Tecuan” o “Tecuani”, en unos más como el “Jaguar” o en su peor defecto, actualmente llamado “Tigre”. Según las leyendas del pueblo, este hermoso animal se comía la milpa de los campesinos, por eso estos los asustaban con sus chicotes, apareciendo los “Tlacololeros” quienes se visten con grandes sombreros de palma con flores de cempoalxochitl u otras especies, con costales en forma de chalecos, máscaras representando viejos feos u animales silvestres o mitológicos, tienen una “riata” o “chicote” de cuero, que al golpearlo con el suelo, genera un ruido, similar a un balazo, esto es para ahuyentar al “tigre”, ellos a su vez , son hombres que se visten con máscaras de Ocelotl, con diferentes adornos, dependiendo la región: Chilpancingo, Chilapa o Zitlala, me atraen en particular los de este último lugar, donde los ojos del Ocelotl, son espejos, probablemente para recordar a Tezcatlipoca, al sol o a las estrellas, como los espejos que usan los voladores de Papantla, Veracruz. El hombre “Tigre” va vestido con camisa y pantalón amarillo y manchas negras, simulando la piel del felino, algunos van jugando o andan de traviesos, espantando a la gente o conquistando a las mujeres que permanecen en la calle estupefactas al ver las “danzas”. La petición de lluvia en Acatlan, Chilapa, donde participa el Ocelotl, merece otro artículo.

Si el tequila es la pasión de Jalisco, el “mezcal” es el placer de Guerrero, con limón y sal, o solo, es “pegador” al primer sorbo. Éste es otro elemento vital durante todo el paseo, los barrios de Chilpancingo están perfumados de mezcal, los vecinos afuera de su casa, regalan naranjas, limones y mezcal a los danzantes y a cualquier valiente. Su efecto negativo, es que luego los hombres y algunas mujeres bautizan las calles sin pudor.

Este ritual de la memoria histórica y baile de la resistencia, intriga a mujeres, niños y ancianos, todos bajo el inconsciente colectivo de la fiesta, el flujo de que al moverse, bailar, danzar, se vive, se recuerda y se perdura una cultura indígena que se mofa de sus conquistadores blancos, que se apropia de algo de ellos, pero que rechaza otras, así se hizo mestiza, así es esta cultura que me revitaliza constantemente, espacio donde me sería un privilegio, morir físicamente durante su andar danzando, para contribuir al movimiento: a la vida.

¿Contemplar minuciosamente el Paseo o inmiscuirme a la plaza de toros para presenciar el “Porrazo del tigre”? opté por la segunda opción pues no la conocía, por error de cálculo de aquél que no envejece: el tiempo, fue complicado ingresar a la plaza de toros, igual que yo centenas de paisanos, padecimos lo mismo: la apretura, ya en lo personal sentí uno inmenso asombro al ver y sentir miles de cuerpos gritando por su tigre –ocelotl- favorito, para mi mala suerte, debí permanecer parado y enfrente de mí un joven borracho, quien me impidió tomar mejores imágenes. Debería haber un mejor control por parte de las autoridades para no permitir el ingreso a la plaza a los ebrios y gente conflictiva, así como más salidas de emergencia, la amenaza de una estampida estuvo latente. El “porrazo del tigre” consistió en que los cinco barrios de Chilpancingo (San Mateo, Antonio, Santa Cruz, Francisco y Tequicorral) tienen un “tigre” competidor, el que logre derribar a su contrincante –bajo unas reglas no muy claras para mí, en una especie de Judo- es el ganador. La pelea puede durar segundos o varios minutos, esto depende de la “maña” –destreza- y no de la fuerza del tigre, al final el victorioso, saluda a la reina del pendón y al presidente municipal de Chilpancingo, que en esta ocasión fue Astudillo, la joven Geysi Salgado Pérez fue la Flor de Noche Buena 2009-2010. Luego de las porras, gritos y energías que le brindaron el público a los tigres, lo cual disfruté, vino en ese lugar, el jaripeo, cosa que me enfada, me retiré.
Afuera en las calles, después del Paseo del Pendón, seguía la celebración, el mezcal, el baile, en cada rincón, era la fiesta en Chilpancingo.

Telaraña: “Haití: La primera independencia negra, un pueblo de hambre”.
Haití, estuvo bajo el yugo colonial francés a mediados del siglo XVIII , tenía unos 300 mil esclavos y solo 12 mil hombres libres. Bajo la revolución de François Dominique Toussaint-Louverture (escuchar la melodía maravillosa del mismo apellido del mexicano Carlos Santana) este pueblo luchó por su emancipación contra franceses, españoles e ingleses hasta declarar su independencia en 1804 (la primera en América latina, el caribe y de los negros) solo después de Estados Unidos. Los norteamericanos invadieron este territorio y lo controlaron hasta 1934. Con el apoyo del ejército, la burguesía, el clero y de EUA, se eligió presidente de Haití en 1957 a François Duvalier “papa Doc” quien fue dictador hasta su muerte en 1971, le sucedió su hijo Claude Duvalier, tomó el bando y siguió reprimiendo hasta su huida en 1986. En las elecciones de 1990 ganó el sacerdote Jean Bertrand Aristide, quien generó una revuelta tras destituir a antiguos generales, hubo un golpe de estado por el general Raoul Cédras. En 1994 intervino EUA con tropas en la isla caribeña. En 1995 ganó las elecciones René Preval, cercano a Aristide. En 2000 volvió a la presidencia de Haití Aristide quien abandonó su cargo y su país tras luego de protestas armadas en 2004. Dos años más tarde regresó Preval, al poco tiempo hubo escases de alimentos. En 2008 Haití padeció los estragos del huracán Gustav, con gran crisis económica. Haití el país más pobre de América, es la tierra del Vudú -igual que en otras regiones- (escuchar la canción “Voodoo Child” en versión psicodélica y “Voodoo Chile” en Blues de Jimi Hendrix). El viernes 15 de enero al ver imágenes del reportero Jaime Guerrero sobre Haití, me envolvió un Déjà Vu. Hagamos donaciones para los damnificados en la Cruz Roja y en la embajada de Haití en México. http://www.redsocialclub.blogspot.com/

Después pondré fotos sobre el Paseo del Pedón.

Jimi Hendrix "Voodoo Child (slight return)" 1970 at Berkley