martes, 6 de septiembre de 2011

El asesino de Armando Chavarría ¿habrá justicia en Guerrero?

El asesino de Armando Chavarría

¿Habrá justicia en Guerrero?

Publicado en la revista “Con Taxco” el 29 de agosto del 2011.

* Sergio Lugo. Columna: Red Social Club.

* Político comunista, promotor cultural y periodista.


“La investigación de Tomás Tenorio conduce inequívocamente a una perturbadora conclusión: que el gobierno de Zeferino Torreblanca no fue ajeno a la ejecución del diputado Armando Chavarría”. Así lo escribió en su prólogo el reconocido periodista Miguel Ángel Granados Chapa, en el libro de Tomás Tenorio Galindo “Un asesinato político”, Grijalbo, México, mayo del 2010.

Miguel Ángel Granados Chapa: Periodista. Foto: Google.

Es un texto de gran interés político y social ya que reúne información primordial para saber quién pudo mandar asesinar al diputado Chavarría, acompañado de un análisis profundo sobre las investigaciones posteriores al homicidio, donde la policía ministerial y la procuraduría de justicia estatal, sobresalieron por su desidia para encontrar al culpable del asesinato.

La investigación de Tomás Tenorio, a punta a un principal sospechoso: el gobernador Zeferino Torreblanca, porque describe paso a paso su trayectoria política- empresarial, hasta su enfrentamiento personal con Armando Chavarría, un gobernador caracterizado por su fascismo autócrata.

El libro.

Basado principalmente en fuentes del diario El Sur de Acapulco, del cual es cofundador, el periodista Tomás Tenorio, con experiencia en El Financiero y La Jornada, así como en Radio UNAM, recaba información verídica donde da cuenta cómo Zeferino fue acortando el poder de Chavarría para evitar que él fuera el candidato del PRD a la gubernatura, puesto que el empresario tenía otros candidatos.

Formado en los círculos millonarios de Acapulco, Zeferino Torreblanca desde joven se dedicó a ser empresario, cuyo oficio venía de su padre y sus tiendas de abarrotes, para luego asociarse con grandes cadenas de supermercados. Estudió contabilidad en el “Tec de Monterrey” en el campus de Nuevo León. Su familia siempre repudió a la guerrillas de los 70´s y se hizo amigo del general Acosta Chaparro, acusado por matar guerrilleros de Lucio Cabañas y Genaro Vázquez por órdenes de Rubén Figueroa padre, encarcelado por narcotráfico y señalado de haber participado en la masacre de Aguas Blancas en 1995, también bajo las órdenes de Rubén Figueroa hijo.

Zeferino Torreblanca, también ha protegido a Rogaciano Alba, un político al mando de paramilitares, a la orden de Figueroa Alcocer y del narcotráfico. Con esos antecedentes el gober Z jamás desarrollo su “comisión de la verdad” de la guerra sucia, puesto que los verdugos son sus cuates.

Zeferino Torreblanca con Manuel Añorve del PRI. Foto: Google.

Declarado públicamente como alcohólico en su época de junior, se ha caracterizado de su egocentrismo. En su gabinete recurrió a viejos priístas y neo-liberales porque según él en el PRD no había cuadros capaces.

Amigo de César Nava entonces presidente nacional de PAN, Zeferino trabajó arduamente de la mano de Felipe Calderón. También tuvo de colaboradores en su gabinete a empresarios ineptos del PRI como Ernesto Rodríguez Escalona en Turismo, y alumnos de la profesora Elba Esther Gordillo como José Luís González de la Vega en la SEG.

Zeferino con Rubén Figueroa y René Juárez en Casa Guerrero D.F. Foto: Google.

Un empresario que declaraba como subversivos a los guerrilleros, ligándolos infundadamente con el narcotráfico, los consideraba “fuera de la ley” como al comandante “Ramiro” del ERPI –quien al poco tiempo sería asesinado en Guerrero-. Zeferino Torreblanca siempre defendió que el ejército estuviera en las calles, aunque recibió muchas quejas de organismos de derechos humanos, puesto que militares violaban mujeres y/o asesinaban o desaparecían a campesinos luchadores sociales.

Armando Chavarría, político controvertido de izquierda, claro aspirante a gobernador por el PRD. Asesinado.

Sobre lo anterior, Armando Chavarría ya como diputado local y presidente del congreso, defendió a todos los labriegos, y condenó la actitud zeferinista desde tribuna, eso irritó al gobernador, puesto que tenía una oposición en el poder legislativo y además el contestatario sería el principal pre-candidato a la gubernatura de Guerrero por el PRD. Así lo anunciaría Chavarría el día de su cumpleaños el 27 de agosto, pero su asesino lo sabía y por eso lo mandó ejecutar el 20 de agosto de ese 2009. Por eso fue un asesinato político, como lo maneja Tomás Tenorio.

¿Qué ha sucedido después de dos años? Persecución e infamia a la familia Chavarría- Obeso, ninguno cree que Armando tenía 60 mujeres amantes como reveló Milenio –vocero de Televisa-. Al contrario la procuraduría con Zeferino dejó pasar el tiempo y jamás dio resultados. Ahora en el gobierno de Aguirre, con López Rosas al frente de la procuraduría, se espera resolver el homicidio, aunque todo va lento.

La corriente de Chavarría “Polo Guerrerense de Izquierda” desapareció para dar entrada a “Grupo Guerrero”, varios de sus integrantes ya se olvidaron de su “padrino” y en lugar de exigir justicia por el asesinato, solo buscan puestos para eternizarse. Por la memoria de su líder deberían acercarse más con las bases en lugar de convivir solo con la burocracia.

En lo personal nunca pertenecí a la corriente de Armando, pues tengo muchas críticas a su persona, sin embargo detesto la forma en que lo ultimaron, además tengo amigos que fueron como hermanos de Chavarría: Patricia Álvarez, Gustavo Ramos y el periodista y escritor Salvador Aguilar. Además de mis compañeros Carlos Barrera y el Senador Valentín Guzmán -quien considero que sería un buen candidato a diputado federal por el distrito II, siempre y cuando se acerque a López Obrador-, todos ellos convivieron con el político de izquierda.

Chavarría fue un político controvertido, dicen que “ganaba perdiendo”, como apunta Tomás Tenorio, al estar al frente del INEA durante el interinato de Aguirre como gobernador. Pero si me dieran a escoger entre Zeferino y Armando me quedo con el segundo, pues se formó en la U.A.G. y con gente que siguieron la figura de Genaro Vázquez: los viejos “cívicos”, (por la memoria del guerrillero, esas personas deberían volver a la lucha social).

En el libro de Tomás Tenorio, escribe que había cosas que alejaban a Chavarría de la izquierda, como cuando presumió su coche Mercedez Benz en enero del 2009 –que cuesta miles de pesos-, eso da vergüenza porque un hombre de izquierda no debe usar ese automóvil en Guerrero, donde hay gente que ni zapatos tiene, si quiera lo hubiera conducido en Europa.

Otro dato que apunta el autor del libro es “Sin embargo Chavarría no había sido inmune al virus del pragmatismo y su identidad de izquierda estaba deslavada. Había desarrollado acercamientos con los jefes de los grupos priístas, incluido el ex gobernador Rubén Figueroa Alcocer, con quien incluso había aparecido abrazado en una fotografía publicada en la prensa el 24 de marzo del 2009, después de asistir al rancho del diputado Héctor Vicario en su fiesta de cumpleaños”. Recordemos que Vicario es señalado como participante en la masacre de Aguas Blancas donde asesinaron a 17 campesinos.

Un hombre de izquierda no debe tener amigos priístas de ese pedigree –caciques acusados de asesinos- porque son enemigos del pueblo. Tomás Tenorio informa igualmente que Chavarría era amigo del ex gobernador René Juárez, quien incluso era el interlocutor entre el gobernador Zeferino y Chavarría cuando este era el secretario de gobierno.

Pese a todo ello, Chavarría era el principal opositor desde el congreso al gobierno autoritario de Torreblanca, y no encajaba con su ideología neo-liberal. Y ya como candidato del PRD ganaría la gubernatura, dándole un toque más social. Las diferencias entre Zeferino y Armando las advirtió Salvador Aguilar en sus artículos en El Sur desde el 2004, pero pocos le hicieron caso.

A dos años de su asesinato, considero que hay gente que se aprovechó de su imagen, para sacar raja política. Luego de erróneamente apoyar Chavarría a Jesús Ortega y Misael Medrano, para presidente nacional y estatal del PRD respectivamente, ellos se olvidaron pronto de su asesinato y siguieron en contubernio con Zeferino, gracias a ello –entre otros factores- en 2008 y 2009 el PRD perdió votación en Guerrero y por poco pierde la gubernatura.

En agosto del 2010 el Jefe de Gobierno del D.F. Marcelo Ebrard (compañero de Chavarría en la diputación federal 1997-2000) le encomendó a Martha Obeso estar al frente de su fundación “Equidad y Progreso” donde éste se promovía rumbo a la presidencia de la República en 2012, pero a principios de este año, en un artículo publicado en EL Sur, ella renunció para dedicarse de lleno a encontrar a los responsables del asesinato de su esposo.

Martha Obeso, viuda de Chavarría.

La injusticia sigue en Guerrero, donde han matado a la viuda de Lucio Cabañas, donde siguen persiguiendo a luchadores sociales, violando a las mujeres campesinas. En la opinión de Tomás Tenorio en su libro referido escribe sobre los logros del gobernador empresario: “A pesar de haber sido llevado al poder por un partido de izquierda, Zeferino Torreblanca se asumió en los hechos como heredero de las oligarquías de Guerrero y adoptó como modelo un cruce de los gobiernos de Rubén Figueroa Figueroa y Ruíz Massieu. El resultado fue un gobierno insensible que puso delante los intereses de clase de gobernador, aplicó una política de “no dar limosna a los pobres”, persiguió a los movimientos sociales, criminalizó las protestas públicas e intentó acallar a la prensa (como EL Sur)… el único obstáculo que tenía enfrente era…el propio Armando Chavarría”.www.redsocialclub.blogspot.com